Sally Schultz creyó haber encontrado una gran oportunidad cuando compró un terreno en Rio Rancho Estates, una comunidad ubicada a las afueras de Rio Rancho, Nuevo México. Madre soltera de cuatro hijos, Schultz se mudó ahí después de divorciarse con la intención de construir su propio hogar y, por fin, encontrar cierta estabilidad.
Por 3,500 dólares compró cerca de 0.2 hectáreas para instalar su casa rodante en una zona rural, cerca de varias escuelas primarias y parques. En poco tiempo comenzó a cultivar maíz, calabazas y chiles verdes. Aquel terreno barato se convirtió en su refugio y en la posibilidad de empezar de nuevo.
Entonces, una empresa de misiles se instaló justo al lado.
"Ya hemos pasado por tantas cosas. Y ahora tenemos que irnos. Lo que más miedo da es la incertidumbre", cuenta
Castelion, una startup fundada en noviembre de 2022 por tres exejecutivos de SpaceX, está construyendo el Proyecto Ranger, que, según la empresa, será la "mayor planta de producción dedicada a la fabricación de misiles hipersónicos" de Estados Unidos. Está previsto que las obras concluyan a finales de año.
El terreno elegido para este enorme complejo se encuentra, en algunos puntos, a poco más de 900 metros de unas 450 propiedades de Rio Rancho Estates, incluida la de Schultz. Esto coloca a las viviendas dentro de una zona potencialmente peligrosa en caso de que se incendien los productos químicos explosivos almacenados en las instalaciones.
Un año después de que Castelion comenzara a trabajar con el estado de Nuevo México, la empresa, que se negó a hablar con WIRED para este reportaje, todavía no ha respondido preguntas básicas sobre seguridad. Una evaluación oficial de riesgos concluyó que, en caso de incendio, los edificios simplemente se dejarían arder, lo que liberaría gas de ácido clorhídrico a la atmósfera.
Correos electrónicos entre la empresa y las autoridades de Rio Rancho, a los que tuvo acceso WIRED, también revelan que Castelion seguía negociando las normas de seguridad contra incendios cuando la construcción ya se encontraba en una etapa avanzada.
"Vivo justo al lado de donde se fabricará la Tercera Guerra Mundial", afirma Laura Lundberg, una vecina de la zona.
Grandes planes
Castelion se ha convertido en una de las empresas más destacadas de la nueva ola de startups de tecnología de defensa. Recientemente alcanzó una valoración de 13,000 millones de dólares, más de cuatro veces los 2,800 millones que valía tras su ronda Serie B del año pasado.
En apenas 18 meses, recibió más de 500 millones de dólares en contratos con el ejército estadounidense, lo que le permitió consolidarse rápidamente como uno de los proveedores del llamado "Arsenal de la Libertad".
La empresa destaca su capacidad para fabricar misiles hipersónicos, aquellos capaces de viajar a una velocidad de al menos cinco veces la del sonido, a un costo menor que el de sus competidores. El Dark Eagle del Ejército de EE UU es el arma hipersónica estadounidense más avanzada y tiene un costo estimado de 41 millones de dólares por misil, según un estudio de 2023 de la Oficina Presupuestaria del Congreso. El producto estrella de Castelion, Blackbeard, es un misil propulsado por combustible sólido cuyo precio de venta se había fijado inicialmente en 384,000 dólares por unidad.
Sin embargo, los contratos posteriores apuntan a que su costo real será considerablemente mayor.
Castelion comenzó el año con un contrato de casi 50 millones de dólares con la Armada para construir prototipos a escala real del Blackbeard. En junio, la Armada amplió el proyecto con otros 23.4 millones de dólares para suministrar los primeros 50 prototipos operativos. En agosto, concedió un contrato adicional de 90 millones de dólares para cubrir la fabricación de esos mismos 50 misiles. En conjunto, los acuerdos sumaban 163.4 millones de dólares por 50 unidades, unos 3.3 millones de dólares por misil.
En septiembre, la Armada adjudicó a Castelion el mayor contrato de su historia, por hasta 200 millones de dólares. Castelion también publicó recientemente la primera fotografía de su misil hipersónico Blackbeard, aunque sus cifras concretas de rendimiento siguen sin conocerse. La empresa no ha publicado datos de pruebas que permitan verificar la eficacia del arma.
El Proyecto Ranger se convertirá en el mayor centro de fabricación y pruebas de Castelion. La empresa inició las obras el 21 de enero en un terreno de unas 405 hectáreas y pretende comenzar la producción en serie el próximo año.
Sin embargo, Nuevo México no siempre fue el lugar previsto para construir estas instalaciones.
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Sin censura
En agosto de 2023, la empresa solicitó autorización para construir una fábrica de cohetes en el condado de Churchill, Nevada, bajo otro nombre: Pallas Industrials. Su director financiero, Andrew Kreitz, firmó una solicitud de uso especial en la que detallaba los planes para fabricar motores de cohetes y realizar pruebas en tierra hasta ocho días al mes en esas instalaciones.
En respuesta, las autoridades del condado de Churchill elaboraron un análisis de ocho páginas y exigieron a la empresa más detalles sobre las condiciones de las pruebas y sus protocolos de seguridad. Poco después, Pallas Industrials abandonó sus planes en Nevada. Para entonces, la empresa ya operaba con un nuevo nombre: Castelion. Unos meses más tarde, comenzó a realizar estudios del suelo en la zona oeste de Rio Rancho.
Los residentes de Rio Rancho Estates aseguran que, cuando comenzaron a ver camiones realizando estudios del terreno en la primavera de 2025, Castelion ya mantenía conversaciones con las autoridades de Nuevo México sobre el uso del lugar para construir su fábrica de misiles.
En junio de 2025, Sandia National Laboratories elaboró un informe de riesgos como parte del Programa de Asistencia a Pequeñas Empresas de Nuevo México, creado originalmente para ayudar a negocios locales a acceder sin costo a la experiencia técnica de los laboratorios nacionales de Los Álamos y Sandia.
Posteriormente, en respuesta a una solicitud presentada bajo la Ley de Libertad de Información, Sandia publicó una versión del informe con numerosas partes censuradas. Sin embargo, el laboratorio no eliminó el texto oculto del archivo: simplemente lo cubrió visualmente, por lo que era posible recuperar el contenido completo mediante la función de copiar y pegar.
El informe concluye que los planes de Castelion para construir y operar la fábrica de misiles implican riesgos significativos.
El informe identifica un "incendio en las instalaciones de almacenamiento" a gran escala como el peor escenario posible. Castelion planea almacenar enormes cantidades de propulsores en el Proyecto Ranger. La empresa ha declarado públicamente que trabajará con al menos un oxidante químico sensible al calor, el perclorato de amonio, y que podrá almacenar hasta 250,000 libras en polvorines y búnkeres cubiertos, según el informe de Sandia. Fuera de esos espacios, Castelion también tiene autorización para mantener hasta 81,000 libras de material explosivo activo dentro de las instalaciones de integración de materiales peligrosos durante el proceso de montaje.
La detonación de la mayor cantidad de explosivos permitida en las instalaciones requeriría una zona de seguridad de casi nueve campos de fútbol entre el punto de explosión y el edificio habitado más cercano. Sandia calculó que, en el peor de los casos, una explosión podría romper grandes ventanales a casi cuatro millas de distancia y tendría un 3.2% de probabilidades de causar daños leves en los tímpanos de personas situadas a 365 metros del lugar.
Sandia se negó a hacer declaraciones a WIRED. Meg Davidson, una de las autoras de los informes de riesgos, dejó posteriormente Sandia Labs y ahora ocupa el cargo de directora sénior de alianzas estratégicas en Castelion. Tampoco respondió a las solicitudes de comentarios.
El informe señala un incendio en el banco de pruebas como "el incidente peligroso previsible más probable". Un incendio químico podría liberar una nube tóxica con sustancias como cloruro de hidrógeno y cloro. En estado gaseoso, ambos son altamente corrosivos y pueden provocar quemaduras graves en los ojos, la piel y las vías respiratorias. Incluso una exposición breve a concentraciones elevadas puede causar daños químicos en los pulmones y asfixia.
Correos electrónicos obtenidos mediante solicitudes de acceso a registros públicos revelan que el Cuerpo de Bomberos de Rio Rancho determinó que, en caso de incendio, 17 de los 26 edificios del Proyecto Ranger se dejarían arder debido al peligro que un incendio químico supondría para los equipos de emergencia. Los bomberos ni siquiera podrían entrar en las instalaciones consideradas de alto riesgo.
Este tipo de accidentes ya ha ocurrido en otras instalaciones. WIRED informó sobre un incidente registrado en junio en una planta de Anduril en Misisipi, donde la prueba de un motor de cohete que utilizaba perclorato de amonio terminó en una explosión. El accidente no dejó víctimas, pero demostró los riesgos técnicos de ampliar la producción de propulsores sólidos.
En mayo, un depósito con aproximadamente 7,000 galones de metacrilato de metilo, un líquido inflamable utilizado para fabricar plásticos acrílicos y resinas destinadas a aeronaves militares y comerciales, comenzó a sobrecalentarse en una planta de GKN Aerospace en Garden Grove, California. Las autoridades locales evacuaron a más de 40,000 residentes.
A pesar de estos antecedentes, correos electrónicos internos obtenidos mediante solicitudes de acceso a registros públicos muestran que Castelion seguía negociando requisitos fundamentales para responder a incendios entre marzo y mayo, incluso después de que la construcción hubiera comenzado.
El promotor inmobiliario de Castelion, Bryce Barlow, escribió al ayuntamiento el 23 de marzo para señalar que la empresa aún no había definido el caudal de agua necesario para responder a un incendio y se ofreció a discutir el asunto por teléfono o en persona.
Unas semanas después, el administrador municipal Matt Geisel sustituyó esos requisitos por una declaración que señalaba que las cifras concretas se incorporarían posteriormente a los planos. Para seguir adelante, Castelion solo necesitaba un memorándum de entendimiento firmado, respaldado por una resolución del órgano de gobierno y una carta de viabilidad.
"¡Una gran noticia! Nos ahorra a todos gastos legales y dolores de cabeza", respondió Kreitz.
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"Un trato cerrado"
En agosto de 2025, antes de que Castelion anunciara oficialmente que había elegido Nuevo México para el Proyecto Ranger, el senador estatal republicano Jay Block compareció ante la Comisión del Condado de Sandoval para expresar su apoyo a la financiación del proyecto. Antes de convertirse en senador estatal, Block había sido comisionado del condado.
El condado había autorizado 125 millones de dólares en bonos de ingresos industriales y aprobado una resolución que le otorgaba el control sobre los terrenos estatales elegidos para el proyecto. Los comisionados también concedieron a Castelion una reducción del 95% en los impuestos sobre la propiedad que normalmente tendría que pagar. Además, el condado acordó eximir a la empresa de ciertos impuestos aplicados a los equipos procedentes de otros estados, lo que redujo los costos iniciales de instalarse en Nuevo México.
Desde enero, Rio Rancho forma parte del distrito de Block.
"Apoyé firmemente el Proyecto Ranger durante su proceso de aprobación local porque creía que Rio Rancho y el condado de Sandoval contaban con la mano de obra, la infraestructura y la tradición en materia de defensa necesarias para ayudar a Castelion a tener éxito", explica Block a WIRED.
Castelion celebró su primera reunión informativa abierta al público sobre el Proyecto Ranger en octubre de 2025. "Todo esto ocurrió entre las sombras. Para cuando se hizo público, ya era inevitable", afirma Zachary Darden, residente de Rio Rancho que se postuló sin éxito a la alcaldía con una plataforma contraria al proyecto.
Correos electrónicos de noviembre revelan que Alberto Solís, responsable de desarrollo económico de Rio Rancho, coordinó un viaje de cuatro días a Nuevo México para Andrew Kreitz, director financiero de Castelion, como parte del proceso de divulgación exigido por el estado. Kreitz solicitó asistir a un encuentro de la Cámara de Comercio llamado "Jingle Mingle" y a un evento con la Sandoval Economic Alliance, una organización local sin fines de lucro dedicada a atraer nuevas empresas al condado.
Más de un mes después de ese viaje, Castelion celebró la ceremonia de inicio de las obras. Los residentes de la zona no fueron invitados, pero sí muchas de las principales figuras políticas y empresariales del estado. Block estuvo presente, al igual que el senador estadounidense Martin Heinrich. También asistieron Gregg Hull, entonces alcalde de Rio Rancho y candidato republicano a gobernador; la gobernadora Michelle Lujan Grisham; y funcionarios de desarrollo económico del condado y del estado.
"El Proyecto Ranger de Castelion demuestra lo que una sólida colaboración público-privada puede aportar a una comunidad local", explica Rob Black, secretario de Desarrollo Económico de Nuevo México, a WIRED.
Sin embargo, los residentes que viven junto al terreno se preguntan si los riesgos son demasiado altos como para quedarse. Para muchos habitantes de Rio Rancho Estates, una comunidad de escasos recursos, mudarse no es una opción debido a los costos que implicaría.
"Esta tierra es asequible para quienes la necesitan. Los responsables locales nos traicionaron", afirma Jason Clifford, miembro de la comunidad.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Alondra Flores.








