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viernes 16 de octubre de 2026

Quién es Elwan Benoît: el nuevo “Dany el Rojo” de 17 años que revoluciona la protesta estudiantil en Francia

La capacidad de oratoria del militante desató comparaciones inmediatas con Daniel Cohn-Bendit, histórica figura de las protestas de mayo del 68. Frente a las repercusiones, el propio joven admitió que su notoriedad actual podría extinguirse al finalizar el conflicto.

Fuente Clarin 8 min de lectura 1
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Elwan tiene la dicción del expresidente Jacques Chirac, la pasión y el verbo de Jean-Luc Mélenchon —a quien le da un beso en la mejilla en plena marcha— y la cara de un adolescente de 17 años que se ha convertido en el rostro ultramediatizado de esta movilización estudiantil en Francia.

La comparación con Dany Cohn-Bendit, la leyenda de mayo del 68, es inevitable. Los une su insolencia, su inteligencia frente a los micrófonos y su oratoria contundente ante las autoridades. Cohn-Bendit se transformó en un ecologista tranquilo que adoptó la nacionalidad alemana en una historia de apátrida de posguerra, asesor de todos los gobiernos de Francia cuando los ministros y presidentes no pueden controlar a los estudiantes.

¿Quién es Elwan, el joven estudiante de secundaria de elocuencia florida que admira a Mélenchon y cree que la única solución es la izquierda porque lo han probado todo? Una entrevista con el videasta Vincent Lapierre, compartida en las redes sociales, entusiasmó a todos.

Su solidez oral, su dicción perfecta, su liceo en el muy chic distrito 9 de París, su cara fresca y su kufiya palestina al cuello, elegantemente doblada, provocaron curiosidad en todos los medios. Pronto fue el rostro mediático de este movimiento, que ha llevado a 480.000 personas a las calles de Francia.

Elwan Benoît estudia en el instituto público Jacques Decour, en París. Destacado por su elocuencia inusual y su defensa convencida de "una izquierda de ruptura", este alumno de un instituto público del noveno distrito de París ha recibido el espaldarazo de Jean-Luc Mélenchon. Tiene un acento popular al estilo de los años 50, un lenguaje florido y un aire irreverente y bien educado.

Elwan Benoît estudia en el instituto público Jacques Decour, en París. Foto: captura

Hay algo del adolescente Antoine Doinel en el joven Elwan, la nueva figura mediática del movimiento estudiantil de secundaria. Con la diferencia de que el personaje ficticio de François Truffaut —si bien algo rebelde— no llevaba una kufiya ni gritaba "ACAB" por un megáfono ante sus compañeros.

Reforma total del sistema educativo

Convertido en apenas dos días en un icono de Internet, con miles de "me gusta" en cada una de sus nuevas apariciones en la red, Elwan aboga por una reforma total del sistema educativo.

El estudiante de último año del instituto Jacques Decour salió del anonimato gracias a un reportaje del youtuber nacionalista Vincent Lapierre, antiguo miembro de Égalité et Réconciliation, la asociación de extrema derecha fundada por Alain Soral.

En un fragmento que rápidamente se hizo viral, el joven parisino lanzó una diatriba contra el Gobierno con una seguridad inusual y una dicción impecable. Tras este alegato a favor de "una izquierda de ruptura", el entrevistador, con dificultades para encontrar las palabras, balbuceó unos "vale, vale", antes de que el chico insistiera: "¿No está de acuerdo, señor Lapierre?", preguntó, entrecerrando los ojos.

"Todo arde, incluido nuestro corazón"

En la era de las redes sociales, donde un rostro, un gesto o una frase contundente se transforman rápidamente en "memes" virales, el joven tenía todos los ingredientes para destacar. En sus diatribas antisistema, calificó a los ministros del Gobierno de Macron de "embaucadores", afirmó ser lector de Adam Smith (economista del siglo XVIII, autor de la teoría de la "mano invisible") y declaró, con un arranque lírico: "Todo arde a nuestro alrededor, pero lo que realmente arde es nuestro corazón".

En otro fragmento, insta a los medios de comunicación a "dar mayor valor a las minorías", antes de trazar su propio perfil sociológico: "Yo soy blanco y poseo un capital cultural bastante considerable".

En un vídeo publicado por Le Mouvement lycéen —un medio creado por los Jóvenes Comunistas—, Elwan enumera sus reivindicaciones, que califica de "muy simples". Pide la supresión de Parcoursup, "un sistema de presión y de encierro, donde los alumnos no tienen absolutamente ningún derecho, salvo el de callarse y sufrir en silencio". Asimismo, reclama una reducción de la carga horaria diaria en el colegio y más recursos para los institutos de las zonas periféricas.

No resulta sorprendente que el estudiante revelara su afinidad ideológica con La Francia Insumisa. En la manifestación de París, Elwan se unió a los cargos electos de La Francia Insumisa, que desfilaban luciendo sus bandas oficiales.

"Tribunos de la república"

Jean-Luc Mélenchon, con gesto radiante y un brazalete blanco —símbolo de la no violencia—, le pasó el brazo por encima del hombro. El joven le susurró algo al oído y, con gran entusiasmo, le dio un beso en la mejilla. La escena quedó inmortalizada en una fotografía que el propio Mélenchon publicó en su cuenta de Instagram con el siguiente epígrafe: "Encuentro de tribunos del pueblo". La publicación consiguió 126.000 "me gusta".

Elwan Benoît, al igual que los líderes estudiantiles de décadas pasadas, encarna la figura principal, el "tribuno" de una generación en rebeldía, Foto: captura

"El presente inmediato y el futuro de Francia", rezaba un comentario, mientras que otro calificaba a ambos protagonistas de "Vengadores". Tras este encuentro, el joven militante fue grabado expresando su alegría con gran vehemencia: "Él es quien va a salvar a Francia, estoy convencido de ello. O, al menos, La Francia Insumisa es la que va a salvar a los jóvenes. Y nosotros, como somos el futuro de este país, ¡nos aseguraremos de ganar!".

Al igual que los líderes estudiantiles de décadas pasadas, encarna la figura principal, el "tribuno" de una generación en rebeldía, empuñando el megáfono durante los bloqueos y las manifestaciones.

Si bien sus partidarios ven en él a un brillante despertador de conciencias, sus detractores ironizan sobre su sobreexposición mediática, vaticinando una trayectoria política prematura o criticando la puesta en escena de su radicalidad.

Gracias a su foto con Mélenchon, registra cerca de 2.000 menciones en TikTok. ¿Será el joven designado por LFI para las próximas elecciones legislativas, tal como sugieren irónicamente algunos internautas?

En cualquier caso, el miércoles por la noche fue invitado de David Pujadas en su programa La Grande Confrontation, emitido por LCI. Se enfrentó a Louise Montangon, responsable de la sección de Burdeos de la UNI, un sindicato estudiantil de derecha.

"Yo les digo a los medios: 'Yo soy blanco. Tengo un capital cultural. Interroguen a los chicos de los suburbios. Ellos lo necesitan'", sugiere.

"Dany, el rojo" y Elwan

Ya en mayo de 1968, el rostro de la revuelta era Daniel Cohn-Bendit, hijo de un abogado y dotado de una gran labia. Casi sesenta años después, los estudios televisivos —poblados por periodistas que a menudo provienen de entornos privilegiados— siguen eligiendo el mismo perfil: un joven desenvuelto y elocuente que habla su mismo idioma.

Elwan lo sabe. En el estudio de LCI, suelta: "Soy un producto de las redes sociales, soy consciente de ello. Desapareceré junto con la fiebre de los bloqueos". ¿O tal vez termine siendo eurodiputado, como "Dany el Rojo"?

El 68 de Dany

"Fue uno de los periodos más fantásticos de mi vida, pero no siento ninguna necesidad particular de celebrar el pasado", explica Dany Cohn-Bendit, 56 años después y con nacionalidad alemana.

"Creo que son otros quienes sienten la necesidad de mirar atrás, a mayo del 68. El acto de rememorar hace que la gente —y los periodistas— se sienta bien. Creo que se me utiliza como vehículo para una generación de periodistas de distintos países que necesitan esto para reflexionar sobre cómo ha evolucionado su propia vida", dijo.

Aunque el movimiento estudiantil estuvo a punto de derrocar al gobierno gaullista francés de la época, Cohn-Bendit considera que la protesta fracasó en el plano político, ya que su lenguaje revolucionario no condujo a ninguna parte. "Pero ganamos en el plano social y cultural, porque permitimos que surgiera toda una serie de aspiraciones y reivindicaciones", añadió.

"Criticamos la cultura de la época, basada exclusivamente en el trabajo, y exigimos el derecho a disfrutar de la vida. Las brechas que abrimos no se han cerrado y, en mayo del 68, los individuos descubrieron la capacidad de hablar unos con otros", sugirió.

Desde entonces, el antiguo líder estudiantil ha cambiado las barricadas y los adoquines de París por las salas de comisiones y las sesiones plenarias del Parlamento Europeo, y ahora su retiro. Anda por el mundo con una caravana descubriendo países, fascinado, conociendo los estadios de fútbol, que son su otra pasión.

Cohn-Bendit analiza con filosofía su paso de estar fuera del sistema a estar dentro de él: "Depende del momento histórico. Pero también creo que la sociedad necesita movimientos que se sitúen fuera del sistema", afirma.

Su origen —hijo de padres judíos alemanes, criado en gran parte en Francia pero con nacionalidad alemana— le ha otorgado a Cohn-Bendit la capacidad de comprender la mentalidad de las dos naciones que constituyen el núcleo de la Unión Europea, sin verse limitado por fronteras nacionales o políticas.

PB

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