En Don Torcuato, Buenos Aires, los días en Una Posta en el Camino transcurren con naturalidad. Los chicos se levantan, desayunan y van a la escuela. Cuando regresan, juegan, reciben apoyo escolar o practican deporte en su club. A la noche, leen cuentos para dormir. “Es como una gran familia”, resume Sofía Paz. Hace tres años, fundó este espacio para recibir a niños que necesitan un hogar de manera transitoria.
Sofía Paz, finalista del Premio Abanderados Fundación Noble.
Junto a su marido Hernán imaginaban una familia grande. “Siempre tuve más deseo de maternar”, cuenta. Cuando supieron que no podían tener más hijos, Sofía pensó que había otras formas de hacerlo. “Entendí que se puede maternar de otra manera. Muchos niños necesitaban justamente eso que yo soñaba dar”.
Fue familia en tránsito y trabajó como psicóloga social en hogares convivenciales, mientras nacía un nuevo deseo: crear el suyo. En 2021, con el apoyo de Hernán, comenzaron a darle forma al proyecto. Él, arquitecto, diseñó la primera casa. En 2023, meses antes de que el hogar abriera sus puertas, falleció. “Fue un golpe devastador”, recuerda Sofía. Una red de personas que acompañaba la iniciativa la ayudó a salir adelante.
Tres años más tarde, Una Posta en el Camino cuenta con dos espacios ubicados en la misma cuadra: la casa central donde llegan chicos de entre 3 y 12 años, y La Postita para bebés de 0 a 2 años. Actualmente, viven allí 20 niños y 12 bebés, y ya más de 85 han sido acompañados.
“Los chicos que entran acá han sufrido algo muy fuerte por algún derecho vulnerado”, explica Sofía. Bajo una medida de abrigo que implica la separación temporal de sus familias, los niños llegan con miedo y dificultades para volver a confiar en los adultos.

Por eso, en Una Posta, el trabajo diario busca que los niños aprendan a recibir amor y cuidado, conozcan otras maneras de vincularse y comprendan que merecen una familia segura.
Para lograrlo, un equipo de 57 profesionales y más de 150 voluntarias los acompaña en su crecimiento con terapias, atención médica, juegos y educación. En “El Vagón”, un espacio construido con un contenedor remodelado por estudiantes de la UBA, los chicos reciben apoyo escolar, talleres y nivelación. Además, a través de alianzas con instituciones de la zona, la rutina se extiende fuera del hogar. Los chicos practican fútbol, hockey, gimnasia artística, natación y equitación en distintos clubes y centros deportivos. Nicolás Fernández Miranda, histórico jugador de Hindú Club y actual entrenador, cuenta que allí “son uno más dentro del equipo”.
Todo esto se complementa con el programa Lazos en el Camino, una red de referentes afectivos que participa de sus salidas.

Para Sofía es fundamental que conozcan y experimenten diversas oportunidades: “acá se trata de que vean que se puede de otra manera”. Con esta misma premisa construyó la casa. Paz recuerda un consejo que le dieron mientras la refaccionaban: “Me dijeron ‘no pintes con pintura, pintá con cal’. Y yo dije: ‘No, ellos van a tener la misma vida que tengo yo’”.
Como resultado de este acompañamiento personalizado, algunos niños que llegaron sin hablar con el tiempo conversan y otros que evitaban el contacto físico buscan abrazos. “Cuando regresan del colegio y dicen ‘llegamos a casa’, sentimos que algo profundo se está reparando”, resume Sofía.
Aunque Una Posta busca que los chicos tengan una rutina y se sientan parte de una familia, su paso es transitorio. Por eso, a pesar de que las despedidas son difíciles, Sofía reconoce que forman parte del propósito. “Cuando están conmigo es una pausa, es un momento de mucho dolor. Por eso yo siempre les digo a los chicos ‘yo estoy acá, no me voy a ir’”.
Las puertas siempre abiertas
Una vez que egresan, la mayoría de los niños continúan en contacto con el hogar a través de llamadas o visitas. “Algunos llegan con sus nuevas familias, y verlos integrar esos dos mundos es un regalo inmenso”, dice Sofía. Es el caso de Marcelito, quien ingresó al hogar con dos meses y al poco tiempo sus padres adoptivos, Mariano y Mariana, empezaron un proceso de vinculación. Ambos encontraron a un bebé sano, rodeado de afecto y con sus necesidades cubiertas.
Mariana sintetiza lo que significa el acompañamiento previo a la vinculación: “Sofi prepara a los chicos antes de que las familias lleguen para que ellos sientan que merecen una familia”.

A dos años de su egreso, Marcelito continúa visitando Una Posta junto a sus padres. “Son familia, gente que amó tanto a mi hijo, ¿cómo se la voy a quitar?”, dice Mariano.
Abanderada de la Argentina Solidaria 2026
Por su trabajo al frente de Una Posta en el Camino, Sofía fue seleccionada como una de las ocho personas finalistas del Premio Abanderados. Una iniciativa de Fundación Noble, eltrece y Luz Libre que destaca a los argentinos que dedican su vida a los demás y difunde sus historias para inspirar a la comunidad. Desde su primera edición en 2010, ya recibió más de 12.000 postulaciones y reconoció a 151 argentinos de todo el país.
Premio Abanderados es posible gracias al apoyo de Personal, Axion Energy, Banco Galicia, Universidad Siglo 21, Lotería de la Ciudad de Buenos Aires: Hablar es Ganar, Sancor Seguros, CAEM, Grupo ST, Silicon Misiones, Afianzadora, Marsh Mclennan, Bayá Casal, ADT, MEDICUS, Arcelor Mittal, Fundaciones Grupo Petersen, Fundación Navarro Viola y Fundación Noble.
Las novedades del Premio podrán seguirse a través de:
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Youtube: Premio Abanderados
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