Un hombre de 34 años fue asesinado a tiros en el andén del subte en el centro de Manhattan tras una discusión entre personas que esperaban el servicio que, ante el crimen, tuvo que ser interrumpido. La Policía y la justicia de Nueva York comenzaron a investigar el ataque.
El ataque, cuyos motivos se investigan, ocurrió alrededor de las 12:20 en la estación que se encuentra entre la avenida 7 y la calle 53, en pleno corazón de Nueva York y a poca distancia de los principales teatros de Broadway y del Carnegie Hall.
La policía encontró a un hombre adulto con una herida de bala en el pecho en el andén del tren E, donde se produjo una disputa entres dos o tres varones.
Los equipos de emergencia acudieron al lugar y trasladaron a la víctima al Hospital Bellevue, donde fue declarada muerta.
Si bien en principio no se reportó la identidad ni los motivos de la disputa que terminó en homicidio, la Policía de Nueva York publicó de inmediato imágenes del atacante y el anuncio de que se lo buscaba por homicidio.
En su pedido de captura que publicó en las redes sociales, la Policía precisó que el ataque se produjo aproximadamente a las 12:21, en el andén del tren E en dirección norte de la estación de subterráneo de 53rd Street–7th Avenue.
Y, remarcó que el atacante que iba completamente vestido de rojo en un conjunto deportivo, con capucha, y un chaleco inflable negro "disparó y mató a un hombre" de alrededor de 30 años.
"El individuo luego huyó a pie, dirigiéndose hacia el norte por la 7ma Avenida", añadió el reporte policial que pidió a los vecinos de la zona que avisen al 911 o a los teléfonos de la comisaría más cercana para poder concretar el arresto del atacante.
Equipos de salud, bomberos y policías intentaron arduamente sostener al hombre baleado, al que le practicaron maniobras de reanimación cardio pulmonar, hasta que lo subieron en una camilla por la escalera del subte y lo trasladaron en ambulancias a toda velocidad hacia el hospital más cercano.

Los trenes de la línea E que debían detenerse en esa estación, esta tarde pasaban de largo por la zona para no complicar las tareas de la investigación.
Los delitos violentos, según los reportes oficiales habían disminuido de forma constante en la ciudad de Nueva York desde un repunte en lo álgido de la pandemia de COVID-19, y la violencia mortal dentro del sistema de metro sigue siendo poco frecuente, pese a que millones de personas usan los trenes cada día.
Hasta mediados de octubre, la ciudad iba camino de registrar su menor número de homicidios en décadas, un 20% por debajo del mismo punto del año pasado.
Cinco horas después del ataque el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, publicó un mensaje en las redes sociales pero no para referirse a este crimen.
"Todo neoyorkino merece sentirse seguro y saber a donde recurrir por ayuda", escribió el alcalde en sus redes sociales pero estaba dedicado a una campaña oficial por el mes de la concientización sobre la violencia doméstica.
Con información de AP / SMB






