La escena es poco habitual para un 17 de octubre. Mientras la primavera avanza en buena parte del país, en la cordillera mendocina se preparan para recibir a familias y turistas con una actividad más propia de las vacaciones de julio.
El escenario es Penitentes Park, ubicado sobre la ruta nacional 7, a unos 180 kilómetros de la capital mendocina y a pocos kilómetros del Aconcagua, la montaña más alta de América. Es uno de los lugares más conocidos del corredor que conecta la Argentina con Chile y que cada invierno se transforma en un paisaje de nieve, camiones detenidos y viajeros pendientes de los temporales.
El fenómeno del Niño impacta en mayores precipitaciones de nieve y lluvia en la cordillera. Lejos de anunciar el final de las actividades invernales, el complejo turístico decidió sumar una pista de trineos en la zona alta de la montaña.
La inauguración de la nueva pista de trineos está prevista para este sábado 17 y domingo 18 de octubre, con acceso gratuito a la pista para los residentes mendocinos y una tarifa especial de 15.000 pesos para el uso ilimitado de la telesilla.
La propuesta está orientada especialmente a las familias y a quienes quieren disfrutar de la nieve sin necesidad de saber esquiar. Deslizarse en trineo es una de las actividades más sencillas de la montaña y también una de las que más entusiasman a los chicos.
La explicación de esta apertura fuera de temporada está en lo que ocurrió durante los últimos meses en los Andes. Las sucesivas nevadas cubrieron amplias zonas de la alta montaña y algunos temporales llegaron incluso cuando el invierno ya había terminado.
La situación también se repitió del lado chileno. Algunos centros de esquí extendieron sus temporadas y siguieron recibiendo visitantes durante octubre. En Valle Nevado, por ejemplo, anunciaron actividades hasta los primeros días de noviembre, una decisión poco frecuente que muestra hasta dónde se prolongaron las condiciones favorables para los deportes de nieve.
Pero la nieve que entusiasma a los turistas tiene otra importancia para Mendoza. En una provincia donde llueve poco, el agua que baja de la cordillera durante la primavera y el verano resulta indispensable. Alimenta los ríos, permite regar los viñedos y abastece a las ciudades.
Para quienes viajan a Chile por tierra, en cambio, los temporales suelen representar un problema. Durante el invierno, la acumulación de nieve, el hielo y el riesgo de avalanchas obligaron a restringir el tránsito por el paso Cristo Redentor, una de las principales conexiones comerciales y turísticas entre ambos países.
Se espera más nieve en la cordillera
La nieve podría volver a la zona de la alta cordillera mendocina entre el lunes y el miércoles, apenas unos días después de la inauguración de la pista de trineos.
Este invierno, el paso Cristo Redentor sufrió un cierre extraordinario de 34 días consecutivos entre julio y agosto, además de nuevas interrupciones durante septiembre y octubre.
Los pronósticos meteorológicos anuncian para el lunes entre uno y dos centímetros de nieve nueva. El martes, el día más frío e inestable, podrían sumarse entre tres y seis centímetros, con temperaturas máximas de un grado bajo cero y mínimas que rondarán los nueve grados bajo cero. El miércoles persistiría la posibilidad de nevadas aisladas en el camino internacional que une Mendoza con la ciudad de Los Andes, en Chile.
Las nevadas de este invierno y esta primavera permiten anticipar una temporada con mucha más agua en los ríos que alimentan las ciudades, los viñedos y las zonas agrícolas de la provincia.
El Departamento General de Irrigación pronosticó que, entre octubre de 2026 y septiembre de 2027, el río Mendoza transportará unos 1.780 hectómetros cúbicos de agua. Es más del doble de los 797 hectómetros cúbicos registrados en la temporada anterior y un 29% por encima del promedio histórico. Cada hectómetro cúbico equivale a mil millones de litros de agua.
La abundancia de nieve no significa que haya terminado la crisis hídrica. Los especialistas advierten que una buena temporada no alcanza para revertir años de sequía ni la tendencia de largo plazo a una menor disponibilidad de agua.
El renacer de Los Penitentes
Tras años difíciles por varios la sequía y escasa nieve, el complejo Los Penitentes –que tiene varias torres de departamentos, almacenes y restaurantes–, dejó de funcionar como aquel centro de esquí que muchos recuerdan y atravesó un largo período de inactividad y cambios.
En esta nueva etapa, Penitentes Park busca recuperar la montaña como destino turístico, con actividades que no dependan únicamente del esquí. La apuesta incluye propuestas recreativas para familias, gastronomía, sunsets con DJ's y alternativas para aprovechar el entorno durante distintas épocas del año.
La nueva pista de trineos encaja en ese objetivo: atraer visitantes que buscan pasar un día en la cordillera, disfrutar del paisaje y tener su primer contacto con la nieve.
AS









