El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que debería ser el ganador del Premio Nobel de la Paz de 2026 que se entrega mañana porque, según sus palabras, resolvió "ocho conflictos y la destrucción total del mundo". Ya lo había reclamado en 2025, año en el que finalmente fue otorgado a la venezolana María Corina Machado, en su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro.
"He resuelto ocho conflictos y he evitado, quizá, la destrucción total del mundo, porque Irán nunca tendrá un arma nuclear. Y eso es algo positivo, algo muy positivo", declaró el mandatario estadounidense en un vídeo difundido por el medio Al Jazeera.
Trump aseguró también que sería un "gran descrédito" para el comité del Premio Nobel de la Paz, cuya sede se encuentra en Oslo, no concederle el galardón este año y aseguró que "tienen fama de no dárselo a gente" como él. De todas formas, el magnate que va por su segundo mandato en los EE.UU., figura entre los 287 candidatos nominados al premio.
Los intentos de Trump de influenciar al jurado que otorga el premio no son nuevos. Ya en 2025 lo había reclamado, parte de la obsesión que mantiene desde hace varios años.
El año pasado, el Nobel de la Paz le fue otorgado a María Corina Machado, una elección que en general se consideró del agrado de Trump, pero la opositora venezolana al tiempo perdió la gracia del jefe de la Casa Blanca. Los berrinches y las presiones que ejerció luego el presidente estadounidense llevaron a la flamante ganadora a entregarle su medalla de oro diciendo que él se lo merecía. Machado no volvió a recibir el apoyo en medio de la intervención que EE.UU. hizo sobre Venezuela.
De todas formas, el Instituto Nobel tuvo que aclarar que el galardón seguía perteneciendo a Machado pese a que la medalla había pasado a manos de Trump.
Pese a eso, la obsesión del mandatario siguió. Un tiempo después de su decepción le envió un mensaje al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, donde aseguró que debido a que no le otorgaron el Premio Nobel de la Paz él ya no sentía la "obligación de pensar solamente en la paz". Lo hizo también con amenazas a Dinamarca sobre Groenlandia.
"Estimado Jonas: considerando que su país decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras MÁS, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para los Estados Unidos de América. Dinamarca no puede proteger esa tierra de Rusia ni de China, y, de todos modos, ¿por qué tienen un "derecho de propiedad"? No hay documentos escritos, solo que un barco atracó allí hace cientos de años, pero también hubo barcos que desembarcaron allí", escribió.
Store le respondió: "Expliqué con claridad, incluso al presidente Trump, que es bien sabido que el premio es otorgado por un Comité Nobel independiente y no por el Gobierno noruego".
Más tarde, Trump descartó la idea de que Noruega no tenga influencia sobre el concurso del Nobel. “Noruega lo controla totalmente, a pesar de lo que digan”, declaró a NBC News.
Pero el deseo de Trump viene desde mucho antes. Es una medida de legitimidad global, un símbolo de estatus histórico y una vara con la que compara su legado frente a otros presidentes estadounidenses, en especial Barack Obama, quien lo recibió en 2009 poco tiempo después de asumir su presidencia.
“Nadie ha hecho más por la paz que este gobierno”, dijo Trump en distintas ocasiones, al quejarse de que otros líderes recibieron el Nobel “por mucho menos”.
El Comité Nobel se lo otorgó a Obama hace 17 años por lo que describió como sus “extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”, así como por su llamado a un mundo sin armas nucleares y su apuesta por el multilateralismo tras años de guerras lideradas por Estados Unidos. En su momento generó controversia, especialmente por lo que sucedió después: envió 30.000 soldados adicionales a Afganistán pocas semanas después de recibir el premio, una escalada que triplicó la presencia militar estadounidense en el país y expuso la tensión entre el ideal de liderazgo pacificador que simbolizaba el Nobel y las realidades estratégicas y militares de su presidencia.
“Obama lo ganó prácticamente al asumir”, dijo Trump en reiteradas oportunidades. “Yo he hecho mucho más y no me lo dan”. En otra ocasión, fue aún más explícito: “Le dieron el Nobel por nada, absolutamente nada”.
Trump dice que no habrá más bombardeos contra Irán antes de elecciones
Este jueves, el presidente de los Estados Unidos afirmó también que no ordenará la reanudación de los ataques militares contra Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre. Lo dijo en medio de la campaña que viene haciendo por los representantes republicanos.
Además, insinuó que confiaba en que el desenlace de la guerra podría llegar en los días previos o posteriores a las elecciones, y también dejó entrever que seguía abierto a reanudar operaciones contra Irán. En redes sociales añadió que su equipo estuvo “manteniendo conversaciones productivas con la República Islámica de Irán”.
Las negociaciones parecían estar estancadas desde que Trump, a finales del mes pasado, rechazó públicamente la propuesta de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si Estados Unidos cumplía ciertas condiciones.
Irán, sin embargo, indicó la semana pasada que había recibido una contrapropuesta de Estados Unidos. Y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, manifestó el jueves que probablemente habrá una respuesta formal en cuestión de días.
La publicación de Trump se produce mientras el ejército envía más recursos a la región. Funcionarios de Estados Unidos dijeron que el portaaviones USS Theodore Roosevelt y sus buques escolta podrían llegar tan pronto como a finales de octubre.
D.D.






